La motivación es una arma esencial para poder así combatir el sedentarismo, como toda actividad , si la ejercitamos sin causa y nos resulta muy desagradable podemos correr el riesgo de abandonarla.
Encontrar el motivo es lo que nos permite ver las cosas de otra manera, es decir si logramos que nos motive para poder así ejercitarnos en forma contínua es muy probable que esta actividad nos gratifiquen, nos dé placer y muchas ganas de seguir ejercitarla de forma contínua.
Gran parte de las personas que abandonan el entrenamiento es porque se sienten aburridas o porque no encuentran un incentivo. Para que no nos ocurra esto debemos realizar un diagnóstico de nosotros mismos, ya sea evaluando nuestros hábitos, nuestro cuerpo y el funcionamiento del mismo.
Si no nos vemos con deseos de mejorar nuestra aptitud física y poder así modificar algunos hábitos como la inactividad física estaremos dando el primer paso para no abandonar el entrenamiento.
Debemos establecernos objetivos reales, ya que muchas personas se entrenan por largo tiempo en el gimnasio con el único objetivo de poder perder 3 kilos de peso corporal en un solo día, esto resultará imposible, debemos ser realistas, no desilucionarnos, ya que con mucha paciencia y constancia en el entrenamiento se puede lograr enormes cambios.
Maria
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